lunes, 21 de noviembre de 2011

lunes, 24 de octubre de 2011

Revista D-ENUNCIADO se enorgullece de invitarlos a la magnífica obra de teatro "PODER" de la compañía GOPE. La invitación es para este Miércoles 26 de Octubre a las 16:00 hrs. en el Paraninfo. LA ENTRADA ES TOTALMENTE LIBERADA.
¡LOS ESPERAMOS!

jueves, 7 de julio de 2011

LANZAMIENTO 3a. PUBLICACIÓN



ESTE VIERNES 08 DE JULIO
A LAS 16 HORAS
EN EL PARANINFO USACH

sábado, 2 de julio de 2011

Un Mundo Diverso

PALABRAS INICIALES

Nuevamente estamos presentes, una tercera edición con muchas novedades está en tus manos. Con un trabajo comprometido, arduo y reflexivo hemos logrado un nuevo desafío.

La revista D-Enunciado no ha sido pensada nunca como una herramienta reaccionaria al acontecer inmediato, se creó (y se mantiene) como un espacio de reflexión y socialización del sujeto y su entorno, trabajando desde la visión del estudiante de la hoy Pedagogía en Castellano de la USACH. Es a través de esta forma de trabajo que nos hacemos cargo de los problemas que atañen al sistema educacional actual, porque no son un problema aislado ni coyuntural, sino el resultado de un sistema mercantil impuesto y aceptado por la pasividad de todos nosotros.

Porque el camino es largo, entendemos que el trabajo crítico y constante es la manera en la que construimos una alternativa a las formas establecidas que vivimos hoy.

Esta edición, luego de muchas propuestas, tiene como temática central la DIVERSIDAD y por ello, desde la primera página quisimos ceder la voz: escuchar y reflexionar.

Bienvenidos a conocer, pensar y discutir, bienvenidos a D-ENUNCIADO

Artículo



Las Tribus Urbanas,

un fenómeno cultural de la

sociedad posmoderna

Cuando miramos nuestra sociedad observamos un cuerpo relativamente homogéneo, con expresiones similares, con formas casi idénticas y con valores comunes, sin embargo, mirando con un poco más de atención, veremos que este cuerpo en apariencia homogéneo presenta ciertos ruidos, ciertas características que cuestionan dicha homogeneidad, ante el sujeto gris de oficina surge como un golpe, primeramente estético, el punk o el hip hop, ante la mujer de taco y traje de dos piezas se alza el morral o la moica. Estos ruidos, que rompen con la aparente homogeneidad de la sociedad constituyen el tema de este artículo, pero no cualquiera de estos grupos, sino específicamente aquellos que a través de los medios de prensa se han denominado como tribus urbanas, aquí cabe hacer la distinción con lo que diversos historiadores han denominado con este nombre, pues para este artículo, cada vez que nos refiramos a tribu urbana estaremos hablando de otakus, pokemones, pelolais, etc, y no de punkies, hippies, raper u otros, diferenciándolos entre si porque el segundo grupo presenta en su seno una propuesta ante la vida, en la cual vemos que es posible sobrepasar barreras etáreas, y además se percibe una “filosofía” detrás, con patrones de conducta y miradas de la vida relativamente similares.

Creemos que la característica fundamental de la “homogeneidad” del cuerpo social es la conciencia (errónea o no) de estar incluido, o más bien la confianza de que en este sistema me ofrece las opciones para desarrollarme, en consecuencia toda manifestación divergente o “ruido”, ya sea superflua o consistente, es una respuesta a esa confianza y proviene de un sentimiento de exclusión, que puede expresarse a través de formas de vestir manifestándose estéticamente o en expresiones más profundas, como una ideologías.

Es la inclusión ideológica la que provoca que como sociedad manifestemos patrones comunes de comportamiento, tengamos aspiraciones similares, y busquemos la felicidad y en el consumismo.

Volviendo a nuestro tema de estudio, lo que posibilita el surgimiento de estas manifestaciones, es tan solo el acto de responder a través de códigos estéticos a la homogeneización como disgusto social, o simplemente el deseo juvenil de querer marcar la diferencia y no sentirse igual al resto.

Más aún, creemos que estos diversos grupos sociales no darían ninguna otra respuesta a la sociedad además de la estética con la cual buscan marcar la diferencia y proponer una resistencia de tipo simbólica como modo de expresión de su supuesta libertad. Son grupos que carecen de respuesta ideológica, y que tarde o temprano, acaban siendo asumidos dentro de la sociedad, puesto que es esta misma quien los incluye, tanto en la cultura de masa de los medios de comunicación, como en programas de tipo “El Diario De Eva”, en el mercantilismo, donde el consumismo se hace presente de una manera bastante notoria, grupos musicales generan gran cantidad de discos vendidos a sus seguidores, y la apropiación de otras culturas, como la japonesa.

Son muchos los factores que los hacen ser un grupo más en la sociedad, incluso, más tarde se ven obligados a hacerse parte del mercado laboral, y es en esta situación donde comienza la decadencia de las tribus urbanas, puesto que por exigencias del mercado, desaparece aquel código estético que los diferencia del resto y pasan a ser uno más entre tantos.

Es curioso, además, como existen disputas entre algunos de estos grupos, vale dar el ejemplo de lo que en un pasado fueron pelolais y pokemones, que a pesar de tener una similitudes en estilos musicales, valores y forma de ver la vida, existía una gran rivalidad entre ambos grupos, seguramente por la distinción de estrato socioeconómico en el cual se hacían presente cada uno. Este mismo ejemplo de controversia entre grupos con gustos semejantes, nos puede hacer analogarlos, tal vez, con lo que serían las barras bravas de los equipos de futbol, donde todos siguen una misma pasión, se divierten con un mismo deporte, y sin embargo se hace presente una disputa, a veces excesiva, entre estas solo por ser parte de otros bandos.

Estos fenómenos culturales, como bien vimos, no tendrían un trasfondo social que se extienda más allá de las ciertas similitudes en apariencia, música y tal vez otro elemento que pasemos por alto, se ven expuestos a barrera etarias que no superan los veinticinco años, se incluyen a la sociedad y, tan pronto pasa el tiempo, desaparecen solo dejando el recuerdo de lo que un día fueron un grupo de jóvenes que quisieron descubrir un mundo nuevo a través de códigos que intentaron romper en algún momento con la norma social. Lamentablemente, estos segmentos no tienen gran validez ante los ojos de la sociedad, son fáciles de ser deshechos y no presentan una mayor propuesta al contexto en que vivimos.

Samuel Díaz Alegría

Felipe Velásquez Robledo

Publicado por Castellano USACH en 20:02 0 comentarios http://img2.blogblog.com/img/icon18_edit_allbkg.gif

martes, 28 de junio de 2011

CARTA Carta carta



Por Daniel C. Santos da Silvai


14 de junio de 2011


Estudiantes de Castellano de USACH,

Cuando postulé mi beca de intercambio para la USACH no tenía idea de lo que me esperaría en Chile. Vine para acá con pocas informaciones del país y una de estas era: “Chile, el país más desarrollado de América Latina”. Al escuchar eso pensaba que iba a encontrar la mejor calidad de vida, pocas diferencias sociales y una excelente educación. Ya en el bus que me trajo empecé a cambiar eses conceptos, al escuchar un brasileño (que trabaja acá hace algunos años), señalando que acá en Chile no existían universidades públicas, incluso no existía salud pública. Me sorprendí, pero en verdad no creí en esto, ya que, en mi inocencia, la Educación y la Salud gratis eran derechos de todas las personas.

Al empezar e conocer a las personas de la Universidad, una de las primeras cosas que pregunté fue justamente esto: “¿Acá ustedes pagan para estudiar?” Además de escuchar un “sí, po, cachai”, me di cuenta que lo que ustedes pagan para estudiar es el costo de una carrera de Licenciatura en una universidad privada en Brasil.

Mi primer pensamiento tras eso fue: “Yo nunca podría estudiar si fuera de este país, es una suerte ser de Brasil”. Nunca pensé que la educación de mi país fuera buena, aún no lo creo de todo, sin embargo, sí, sé que allá una persona puede estudiar para la prueba de selección (lo que ustedes llaman PSU), aprobar y cursar una carrera sin pagar nada, como es mi caso. Cuando digo NADA, quiero decir que estudio sin necesitar una beca, sin valores semestrales de matrícula, tampoco una tasa anual que ustedes, lamentablemente, pagan acá.

En mi familia mis hermanos, tampoco mis padres, hicieron pregrado. Con surte dos de mis hermanas egresaron de secundaria. En verdad, mi mamá no creía posible que yo hiciera pregrado. Estudié un año y medio para aprobar en el “PSU”, pero ahora, desde hace tres años y medio que estoy en mi carrera. Con mucho orgullo quiero ser profesor. Probablemente no seré rico, pues esta profesión también es desvalorada allá. Pero sé que, al menos, no necesito trabajar todo el año con la finalidad de pagar mi carrera. Tampoco tengo deudas con el Estado cuando me reciba (me refiero directamente a los llamados créditos universitarios).

Otra posibilidad de hacer una carrera gratis allá, es por el Examen Nacional, realizado todos los años por los alumnos de la secundaria. Dependiendo de la nota que uno obtenga en esta prueba, se puede conseguir una beca parcial o integral en una universidad privada.

Hay muchos problemas en Brasil, por supuesto, pero allá, mientras los profesores luchan por mejores sueldos y los alumnos por una mejor educación, ustedes luchan por una cosa que, en mi concepción, es DERECHO de ustedes: hacer una carrera sin pagar.

A todas las personas de Brasil que dije que acá ustedes pagan para estudiar, la reacción fue la misma: indignación. Y esto también sentí cuando supe que acá una mujer no puede tener un parto gratis. La primera persona que me vino a la cabeza fue mi hermana con sus cuatro hijos. ¿Qué sería de ella si necesitara pagar para tener a sus hijos? ¿Si no tuviera el derecho a la salud gratis (que, claro, no es de las mejores, pero, sí, existe) para mis sobrinos?

Puedo señalar, además, que allá también existen becas del gobierno para las familias con bajo sueldo. Por ejemplo, una mamá puede ganar dinero por cada hijo que mantiene en el colegio. Es la situación que vive mi hermana.

Yo no puedo imaginar a mi papá, que es conductor de bus, esperando en una plaza su horario de trabajo, sin la posibilidad de ir al baño, teniendo que usar pañal, como supe que ocurre con algunos conductores de acá. ¡Por Dios! eso me parece que va en contra de los Derechos Humanos. No puedo imaginarme ganando solamente monedas de la gente que se va al mercado, cuando era empaquetador, sin un sueldo garantizado.

En el trabajo mi papá, por ejemplo, tiene derecho a pasaje gratis, una canasta familiar mensual, vacaciones anuales, además de recibir el décimo tercero sueldo, es decir, trabaja todo el año y en diciembre tiene derecho a un sueldo más. Eso sin mencionar la gente que tiene derecho a convenios de salud privados.

Pero, volviendo al tema “Educación” – que para mí es dónde empieza el cambio - e intentando concluirlo. Me parece que muchos de ustedes están acostumbrados y resignados con esta situación o, a veces, no saben que en otro país existe este DERECHO de tener una educación gratis. Pienso que es muy difícil acceder socialmente acá. Quizá yo haga un magíster en Brasil, que también puede ser gratis, además de ofrecer una beca en dinero a algunos estudiantes (algo como trecientas “lucas”, según informaciones que tuve).

Jamás podría ser tan egoísta al punto de estar en contra del paro, ya que vine acá, teóricamente, para estudiar. Al contrario, creo que ustedes deben seguir luchando y exigiendo una cosa que, repito, es DERECHO de ustedes. No acepten becas, eso no es algo garantizado. Luchen por la educación PÚBLICA, pero sin impuestos y créditos.

Cuando se está en un intercambio la experiencia que uno adquiere académicamente, es el mínimo que si puede alcanzar, conocer el otro fue muy significativo para mí para que yo valorara a mí mismo, a las cosas que tengo. Pronto vuelvo a Brasil y cuando me pregunten como fue la experiencia del intercambio diré: “increíble, hoy en día amo mucho más a Brasil”.

i Daniel C. Santos Da Silva estudiante de Letras de la Universidad Federal del Paraná, Brasil, actualmente cursa la carrera de Pedagogía en Castellano en esta univesidad mediante la beca de movilidad estudiantil AUGM. A portas de terminar su estadía en la Usach quiso compartir con los estudiantes (y amigos) su experiencia en Chile y la diversidad de injusticias que, como estudiante, joven y extranjero puede ver y sentir en nuestro Gran País Civilizado.